No es para nada nuevo que vivimos rodeados de superficialidad. Al no sentirnos bien con nosotros mismos y con nuestra esencia, acudimos al consumismo y utilizamos las cosas materiales para sentirnos mejor y conseguir ser aceptados por una sociedad que se identifica más con las marcas y las modas, que con lo esencial y lo que en verdad importa. Las cosas del corazón quedan atrás en un mundo donde nos venden por todos lados y a altas voces, que para ser feliz es necesario consumir en grande. De esta manera cada vez más relacionamos nuestra felicidad con las cosas que se pueden comprar, siendo esta una falsa felicidad con la que solo logramos engañar a nuestro ego.

Es ése afán constante de aparentar lo que no somos para quedar bien con los demás, lo que nos aleja de nosotros mismos y de nuestra esencia, impidiendo así, que compartamos lo que realmente somos, nuestra naturaleza, aquello con lo que realmente podemos conectar con los demás, aquello que no se ve, pero esta dentro de nosotros y podemos sentirlo.

Consejos para no caer en el juego de la superficialidad y ser leales a nuestra esencia:

  1. Sé tú mismo! No quieras imitar los hábitos de consumo de los demás. Seguramente que conoces a alguien que siempre presume de lo que tiene y de cuánto le costó. Recuerda que cuando pasas tanto tiempo demostrando a los demás lo que tienes, empiezas a olvidarte de tu gran valor como persona. No caigas en lo mismo solo para encajar y que determinadas personas te acepten, porque esto no te llevará a ninguna parte, más bien te alejará de tu esencia y te convertirás en un esclavo de la sociedad.
  2. Evita el consumismo. La superficialidad y el consumismo van siempre muy ligados, cuando vayas a comprar algo pregúntate: ¿que te aportará? ¿Con que frecuencia vas a usarlo? Y por supuesto distingue bien si es sólo un impulso o una necesidad.
  3. Construye tu propio camino. Y no quieras ir siempre hacia donde van todos, debes de ser tu mismo y dejar que los demás te conozcan, no por lo que tienes, sino por lo que ERES. Tu no tienes que llenar las expectativas de los demás, más bien, debes de ser leal a ti mismo y dejar que los demás conozcan tu interior, de esta manera solo las personas a quienes realmente le importas, se quedarán a tu lado.
  4. Escucha a tu corazón. Cuando hacemos las cosas que nos dicta el corazón, estamos dándole más importancia al Ser que al tener. Lo que viene del corazón es puro y genuino y sólo en él se encuentra nuestra valía, lo que realmente somos.
  5. Encuentra la belleza interior de los demás. Al mostrar a las personas que lo verdaderamente importante para nosotros es su interior, ellos aprenderán a hacer lo mismo con ellos y con los demás.
  6. Se humilde. Encuentra en tu vida lo que realmente importa y eso te llevará a tu verdadera esencia. Si somos humildes, no necesitaremos las cosas materiales para ser feliz. Mirar el cielo azul, un día soleado, tu familia, una sonrisa, una verdadera amistad, el amor y todo aquello que no podemos tocar es casi siempre lo que nos da la felicidad.

    IMG_6006
    Lagos de Covadonga, Asturias. España

Recuerda que:

Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos”. El Principio, Antoine de Saint Exupéry.

Con amor,

María

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