Aprender a ser madre es un proceso que nos lleva toda la vida. Es un viaje en el que aprenderemos algo nuevo cada día, en donde las vivencias, la intuición y el amor serán nuestros mejores y más confiables maestros.

Cuando nos convertimos en madre, toda nuestra vida se reinicia para comenzar a vivirla desde un punto de vista de total dedicación y devoción, en la que nuestros hijos son los protagonistas. Porque no son ellos los que al llegar a nuestras vidas se adaptan a nosotras, somos nosotras las que nos adaptamos a ellos, rediseñando completamente nuestra existencia. Por lo tanto, todo lo que una vez fue importante y primordial ahora no lo parece tanto y hasta nosotras mismas pasamos a un segundo plano. Porque de ahora en adelante nuestros hijos serán, no lo único, pero si lo principal. Ellos serán los que sin saberlo guiarán nuestras decisiones y no decidiremos nada sin poner a nuestros hijos primero.

Yo soy de las que piensa que nosotras como madre no debemos de renunciar a nuestros sueños por los hijos, que siempre debemos encontrar el camino para cumplir nuestras metas y satisfacernos al mismo tiempo que ejercemos nuestro deber de madre y hacemos a nuestros hijos felices. Pero tengo que confesar, y sé que esto nos pasa a muchas; A veces me siento atrapada de pies y manos a la hora de tomar algunas decisiones. Y es que sí, es maravilloso ser madre y para nosotras es el mejor regalo, la mayor bendición, pero el inmenso amor de una madre también conlleva grandes sacrificios.

mother.jpgCuando te conviertes en madre, instintivamente re escribes  tus metas, dándole un nuevo giro y una nueva interpretación a todo lo que harás de ahora en adelante, porque algo muy cierto es que nosotras las madres vemos la vida con otros ojos, tenemos otra perspectiva: la del amor incondicional, la entrega y el sacrificio. Impulsadas ​​por el amor, procedemos a renunciar a cosas que nunca pensamos que haríamos por nadie. Pero esto es algo que hacemos sin resistencia y de forma natural, guiadas por el amor a nuestros hijos queremos y buscamos siempre que nuestras desiciones  y resoluciones tengan el mejor impacto sobre ellos y que todo se haga por su bien. Pero como no hay ninguna profesión que nos enseñe a ser madre, ni ningún folleto con instrucciones, es nuestro corazón el que nos guía para que tomemos las mejores decisiones, es el corazón que nos dice qué hacer, como educar y preparar a nuestros hijos para vivir la vida y enfrentarse al mundo. Aunque, la verdad es que en muchas ocasiones tengo la sensación de que son mis hijos quienes me enseñan a mi a vivir. Son ellos quienes con su sabiduría innata, me muestran a como caminar por este mundo, mientras aprendo con asombro cada día de sus juegos, de su pureza, de su alegría, de su forma de amar, de su sinceridad, de su imaginación, de su manera de enfrentar los obstáculos, de su forma de aprender y observar cuidadosamente todo lo que les rodea, de sus sabias preguntas que muchas veces no sé cómo responder 🙃Pero sobre todo, de su forma de disfrutar y vivir el momento, pues un niño no está siempre pensando en su pasado o preocupado por su futuro, un niño se centra en el aquí y el ahora. Un niño sabe como vivir.

A pesar de tener tres hijos de 13, 8 y 5 años, siento que todavía no sé nada sobre ser madre, estoy llena de dudas y miedos. Quizá me veas ahí afuera tan segura de mí misma y con todo bajo control respecto a mis hijos, pero en realidad no tengo ni idea de lo que estoy haciendo 😂. Y es que para mí, ser madre es algo que aprendo día a día; Cada día encuentro algo totalmente nuevo e inesperado a lo que no sé como reaccionar. Pero como todo en la vida, es precisamente en esos momentos de incertidumbre y llenos de dudas en los que aprendo a ser mejor persona y por lo tanto una mejor mamá.

En mi defensa 😄 aún si estamos llenas de dudas, las virtudes de una madre sobrepasan todos los límites y todo entendimiento humano. Una madre es fortaleza, podemos experimentar el dolor de nuestros hijos como si fuera el nuestro; Una madre es devoción, se entrega a sus hijos por completo renunciando voluntariamente a sus propios sueños para cumplir los de sus hijos. Una madre es amor incondicional, siendo el amor de madre el vínculo más poderoso entre dos seres humanos. Un amor mucho más grande que el amor propio, un amor que sobrepasa cualquier barrera, cualquier situación, un amor que nunca se acaba, y que por el contrario crece cada día.

El amor de madre es un instinto que nos lleva a proteger y a hacer lo mejor para nuestros hijos en cualquier circunstancia. Así que, cuando no sepas que decisión tomar, escucha a tu corazón y recuerda que todo lo que viene del corazón es bueno, y es justo allí en donde todos los instintos de madre crecen.

familiaaaaa
¡Las quiero chicas!

8 Comments

  1. las bendición más grandes que Dios nos das es ser Madre, la palabra MADRE lo significa todo en nuestra vida, hijos es todo en nuestra existencia, así es no venimos con con un folleto de instrucciones de cómo ser una madre, nuestras instrucciónes es a base de ese inmenso amor que nos vas guiando cada intantante, es un amor puro, sublime no hay comparación, felicidades Maria eres bendecida Dios te ha dados tres preciosooooss hijos, Madre e hijos unidos por siempre, la creación más perfecta, nuestras vidas solo gira alrededor ellos, no importa las edades que tengan siempre seran mis motores, mis impujes, mi todo en la vida!!!
    Hijos no hay palabras para describir lo que son mis hijos en mi vida, no hay nada que interrumpa el Amor que siento por ellos !!
    Dios derrames lluvias de bendiciones sobre cada uno de mis hijos !!
    Maria eres genial, tu inteligencia, tu amor, humildad, guerrera, , inspiradoras , bella por dentro y por fuera te llevarán hasta donde tú quieras llegar con la ayuda de Dios, muchas bendiciones!!!!!♥️♥️😘😘🙏🙏🤗💋👸🌹😂

    Le gusta a 1 persona

  2. Así es Maria, ser madre es experimentar la frase de Maria Teresa de Calcuta ” ama hasta que te duela” y esto me lleva a pensar en La Virgen Maria, nuestra madre espiritual, quien observó como maltrataban a su hijo y aguantó a su lado, sufriendo callada. Muchas veces somos como ella, sufrimos callada y sólo nos mantenemos en oración, cuando vemos que nuestros hijos toman decisiones, en las cuales no estamos de acuerdo , pero que ya siendo adultos tenemos que respetar.
    La verdad, verdad que ser madre es lo mejor!!!!! Ahora bien, ser madre es a tiempo completo, ese traje una vez puesto nunca te lo puedes quitar. Debemos disfrutar cada etapa de nuestros hijos, porque pasan volando.
    Felicidades María, eres afortunada, tienes unos hijos encantadores y demuestran tener una madre 100%

    Le gusta a 1 persona

  3. Me encantan tus palabras y la forma en que das a entender tu punto de vista, claro que hay cosas que a todas nos pasa pero muchas no tenemos las palabras exactas para decifrarnos y entendernos, rl amor como siempre es lo que nos guia. Te quiero amiga¡

    Le gusta a 1 persona

  4. Excelente artículo, las Madres no tenemos un manual de instrucciones que nos diga paso por paso que hacer con un hijo, nos desvivimos por ellos, damos nuestra vida si es necesario para que nuestros hijos esten bien. Ser madre es lo más hermoso que Dios pudo darme en mi vida, es maravilloso y cada día con ellos vamos aprendiendo nuevas cosas. Mis hijos me llenan de alegría y me hacen Super Mega Feliz.

    Le gusta a 1 persona

    1. Que lindo tu comentario!! Estoy de acuerdo contigo en que ser made es lo más hermoso que Dios nos dio! Fue el quien nos eligió a nosotras para cuidar y dar amor a esos angelitos que son nuestros hijos. ¡Somos afortunadas!
      Besos enormes Carmen!!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s